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"¿¡Y tú qué sabes!?"

(W. Arntz, B. Chasse y M. Vicente, 2004)

SENTIDO GENERAL 

 

   ¿Qué es lo que somos? ¿Y la realidad? ¿Cómo la percibimos? ¿Podemos modifi-carla a través de nuestra mente? ¿Quién es Dios? ¿Y nosotros...? Diferentes científicos, teólogos y personalidades de la Física Cuántica intentan dar respuestas a todas estas preguntas y abrir, de este modo, nuevos caminos a nuevas posibilidades. Intervienen: David Albert (Físico), Joseph Dispensa (Neurólogo), Amit Goswami (Físi-co), John Hagelin (Físico), Stuart Hamme-roff (Médico Anestesista), Dr. Micael Ledwith (Profesor de Teología), Daniel Monti (Psiquiatra).

 

   Siguiendo la historia de Amanda, la película se sumerge en el fantástico mundo de "Alicia en el país de las maravillas" con sus encuentros casuales y sus fenómenos inexplicables. Ya que su vida empieza a desmoronarse, Amanda se va dando cada vez más cuenta del incierto mundo que se esconde tras lo que consideramos nuestra realidad. A través de este viaje, Amanda descubre que mirar dentro de este mundo, en lugar de simplemente observarlo, llevará a que su vida no vuelva a ser la misma.

 

COMENTARIO

 

   Una película sin antecedentes. Una fantástica visión científica de la metafísica. Para quienes gustan de las explicaciones cientí-ficas de los fenómenos místicos y espirituales, esta película es todo un regalo; y eso que no es sino el comienzo de los descubrimientos de esta mecánica cuántica.

 

   Si bien es difícil comprender todo lo que se explica en el film, resulta muy claro en muchos puntos importantes e interesantes. Fundamentalmente queda bien clara la influencia de la mente sobre el medio ambiente y el propio cuerpo, de una forma tal que es difícil buscar­le objeciones. Creo que lo único que podría ocurrir es que no se entienda, pero en sí mismos los argumentos son irrebatibles. Además es muy acertado que quede incluida la historia de Amanda dentro del documental, porque permite que los conceptos más científicos e inaccesibles queden ejempli-ficados y por tanto más entendibles.

 

   Es especialmente interesante que los científicos que participan sean de distintas ramas: neu­ró­logo, psicólogo, psiquiatra, teólo-go, físico… Muchas de los posibles enfoques están contem­plados pero de forma unificada y no antagónica como suele ser, espe-cialmente cuando se trata de temas metafísicos. Así se obtiene una visión más amplia a la vez que más objetiva. ¡Es fantástico!

 

   Son especialmente reveladoras las explicaciones acerca de cómo al producirse la división celu­lar, éstas quedan afectadas por las sustancias que son emitidas como respuesta a las emocio­nes, y cómo este proceso hace que las células recién nacidas modifiquen el patrón que origi­nal­mente tenían, explicando la razón de la enfermedad y el envejecimiento. Unido a ello sorprende la explicación de que la emisión de esas sustancias que corresponden con los distintos estados de ánimo puede llegar a ser adictiva, de tal forma que literalmente somos adictos a nuestras emociones, aunque sean negativas o dolorosas.

 

 

   También resultan muy interesantes las reflexiones sobre la forma en que analizamos y definimos a Dios. Son tan razonables que pueden resultar conciliadoras para muchas per­sonas que rechazan todo lo que tiene que ver con religión o Dios.

 

   Por otra parte, las preguntas que plantean son muy intere-santes porque consiguen que el espec­tador se cuestione sobre lo que hasta ahora consideraba real, abriendo posibilidades no contempladas. Máxime cuando es presentado con ejemplos de aplicaciones prácticas, tales como los experimentos de Emoto sobre el agua, o el de las 4000 personas que meditando juntas consiguieron rebajar un 25% la criminalidad en Washington.

 

 

   En cuanto a la historia, se podría considerar a AMANDA como la iniciada o estudiante espiritual que está preparada para entender un aspecto más amplio de la realidad. Está frustrada y desilusionada del mundo, condiciones que hacen que se desapegue de éste y se acerque a la Enseñanza espiritual, pero aún está demasiado condicionada por sus experiencias pasadas y todo lo que le ocurre le hace sufrir porque lo utiliza para anclarse al pasado (como dice en la película, se ha vuelto adicta a la tristeza y a la ansiedad).

 

   Ella es fotógrafa, así que en cierto sentido, observa, e incluso puede decirse que se siente fuera de lo que observa. El NIÑO es el instructor que abre su mente a mayores y más amplias posibi­lidades de la realidad, e incluso su AMIGA podría verse como una manifestación del Principio Crístico pues vive con ella, es muy positiva, entusiasta y alegre, la anima, le envía buenos deseos y hasta le transmite que sabe que hará grandes cosas cuando le regala el album, símbo­lo del libro de la vida, que aún no está completo.

 

   Amanda así empieza a ser bombardeada con mensajes y experiencias que le muestran algo de la verdad que puede liberarla de sus problemas y frustraciones. Poco a poco va comprendiendo que es ella misma la que crea su realidad a través de sus escogencias, y que también está en su mano producir el cambio, creando nuevos pensamientos y nuevos sentimientos positivos.

 

   El final es fantástico: ella ve las dos opciones, las observa, es decir, se ubica por fuera de la personalidad para ver desde una conciencia superior, y puede saber la conclusión de ambas opciones, y entonces escoge, sabiamente, porque no se basa en el apego ni en el miedo. Así se libera.

 

   En cuanto a la gran cantidad de cono-cimientos que contiene el documental, he extractado algunos que tienen una gran similitud con la metafísica:

 

   1. «Al principio era el vacío, repleto de infinitas posibilidades de las que usted es una.» La vida tal como ahora la conocemos, y de la nosotros formamos parte, es pro-ducto de mucho tiempo de diferenciación y separación partiendo de una unidad que es Dios.

 

   2. «Desde las leyes de la física es un enigma por qué podemos recordar el pasado.» Hay muchas preguntas que la ciencia ortodoxa no puede responder y esto debería ser suficiente para que contem-plásemos posibilidades que ni siquiera podemos imaginar.

 

   3. «La Física Cuántica es la Física de las posibilidades.» Esto metafísicamente pare-ciese relacionado con la naturaleza del libre albedrío, o sea, la capacidad de escoger, dentro de ciertos límites, entre varias op-ciones; esto es fundamental para que podamos llevar a cabo la experimentación que nos hará maestros.

 

   4. «El cerebro no controla la diferencia entre lo que ve en su entorno y lo que recuerda.» Esto afianza la idea de que el mundo es una realidad más ilusoria que otra realidad mayor que la contiene.

 

   5. «¿Cómo se puede seguir viendo el mundo como algo real si el yo que establece que es real es intangible?» Valoramos y analizamos el mundo según nuestros propios criterios, pero si nosotros mismos formamos parte del mundo, de necesidad nuestros criterios están sujetos a la misma ilusión que el mismo.

 

   6. «Existen todas las realidades de forma simultánea. ¿Puede ser que todas las posibilidades existan al mismo tiempo?» Esto es, distintos niveles de realidad, distintos planos de manifesta-ción.

 

   7. «¿Se ha visto con los ojos de otra persona que es usted misma? ¿Se ha observado usted con los ojos del observador supremo?» Es decir, ¿nos hemos ubicado por fuera de nuestra personalidad para asumir una conciencia más elevada?

 

   8. «Quiénes somos, de dónde venimos, qué debemos hacer y a dónde vamos, por qué estamos aquí: esa es la pregunta fundamental.» La ciencia y la religión en realidad tratan de responder a las mismas preguntas. La ciencia es una sola.

 

   9. «Son preguntas que abordan qué nos parece el mundo o si hay diferencia entre cómo lo vemos y cómo es en realidad; ¿cuál es la composición de los pensa-mientos?» Son preguntas que indican que hemos llegado a un estado evolutivo en que no podemos conformarnos con simple-mente sobre­vivir, sino que ya el ser humano se cuestiona y esa es la prueba de que está en evolución.

 

   10. «La cultura sigue un patrón erróneo y no valora el poder de los pensamientos. Cada era se basa en ciertos supuestos ocultos. Si nos guiamos por la historia muchas cosas que aceptamos del mundo son posiblemente falsas, pero estamos atrapados en esos preceptos sin saberlo, eso es un patrón.» Son los equivalentes mentales de Emmet Fox. Basamos nuestras conclusiones en nuestros razonamientos, pero no hemos considerado que la realidad es como la pensamos precisamente porque la pensamos. Muchas conclusiones se basan en otras que son erróneas, formando así una cadena de errores que durante mucho tiempo fueron considerados una realidad. De seguro que seguimos basán­donos en otras cadenas de errores que llegaremos a descubrir en el futuro.

 

   11. «El materialismo moderno priva a la gente de la necesidad de sentirse responsable y muy a menudo la religión hace lo mismo pero si se toma la mecánica cuántica en serio no puede rehuir la responsabilidad y obtiene respuestas que no son claras ni reconfortantes. No voy a decirte cuál es la respuesta porque ya tienes edad para decidir por tu cuenta.» Esto es fantástico. Uno de los puntos en los que se unen ciencia y espiritualidad es el conocimiento de las Leyes que rigen el orden del Universo. Conocerlas implica asumir la responsabilidad de ti mismo y así no resulta necesario acudir a argumentos tipo castigo. Y nuevamente insiste en que ya estamos preparados para entender y realizar lo que Somos.

 

   12. «Todas las personas son un misterio, son un enigma, sin duda alguna.» Todos somos mucho más de lo que aparentamos, mucho más de lo que nos puede reportar los sentidos, la memoria o la mente, somos seres divinos en evolución. Esto es un misterio sólo por ahora, porque se irá realizando.

 

   13. «El hecho de plantearse estas preguntas crea maneras nuevas de estar en el mundo, es un soplo de aire fresco, hace la vida más alegre. El verdadero truco de la vida no es estar en el meollo sino estar en el misterio.» Es dar sentido a lo que somos y a la vida misma. Es responder al impul­so divino de evolución; y estar en el misterio no es sino para responder a las dudas, no para vivir en el misterio de por sí, sino para desenvolverlo y descubrirlo.

 

   14. «¿Por qué no dejamos de recrear la misma realidad? Tenemos un mar de posibilidades infinitos, ¿por qué no dejamos de recrear las mismas posibilidades? Puede ser que estemos tan condicionados para la vida diaria que aceptemos la idea de que no tenemos ningún control. Estamos condicionados para crear que el mundo exterior es más real que el interior, y este nuevo modelo de ciencia dice justo lo contrario. Afirma que lo que nos pasa dentro crea lo que nos pasa fuera.» Es la Ley de Mentalismo explicada científicamente. Lo que hay en nuestro interior crea lo externo, pero estamos tan acostumbrados a no variar los patrones de creación que ésta ha tomado identidad ilusoriamente separada de su creador.

 

 

   15. «El cerebro recibe mucho más de lo que somos cons-cientes. Siempre percibimos las cosas tras verlas reflejadas en el espejo de la memoria.» Nuevamente más argumentos que explican que no percibimos la realidad sino una pequeña recons-trucción pragmática de ésta.

 

   16. «¿Qué puede decir la ciencia del mundo si nosotros mismos somos los observadores?» En cierto sentido somos un poco orgullosos queriendo explicar algo que nos abarca y sobre-pasa desde nuestro pequeño punto de vista. Necesitamos de conciencias superiores que nos acerquen la realidad que supera a la nuestra, tales como los Maestros Ascendidos.

 

   17. «Todo el mundo tiene poderes mágicos y los usa cuando mira, es decir, cuando fija su atención, es la forma en que escoge entre la multitud de posibilidades (movimientos de la conciencia). En lugar de pensar en cosas hay que pensar en posibilidades.» Reconoce la naturaleza espiritual del ser humano, su potencial divino, y explica una de las formas en que es puesto en acción: a través del poder de la atención unido al uso del discernimiento.

 

   18. «¿Qué es el observador? No hay nadie en ninguna parte del cerebro. El observador es el espíritu que hay dentro del traje biocorporal de cuatro capas. Es el alma de la máquina. Es la conciencia que conduce el vehículo. Está observando el entorno. El traje biocorporal está provisto de todo tipo de sistemas sensoriales para captar alteraciones del entorno.» Está clarito: no somos el cuerpo, si siquiera la mente, sino el yo que lo habita y que lo utiliza para desenvolverse y aprender en este mundo. Además, traje biocorporal me parece una forma fantástica de considerar al cuerpo.

 

   19. «La gente influye en el mundo de la realidad que ve, aunque tratemos de pasar por víctimas. Casi nadie afecta a la realidad de forma sistemática e importante porque pocos se consideran capaces de hacerlo. La gente escribe una intención y luego la borra porque la considera estúpida y piensa que no puedo hacerlo. Luego la vuelve a escribir y vuelve a borrarla. Se debe a que cree que no puede hacerlo.» Habla de la Ley de Causa y Efecto, y también de que somos seres emitivos, razón por la cual influimos en nuestro entorno. Esta capacidad se desarrolla a medida que el individuo se desenvuelve espiri-tualmente y gana confianza en sí mismo y en el funcionamiento infalible de la Leyes Espirituales.

 

 

   20. «Si aceptas en cada parte de tu ser que puedes andar sobre el agua ¿podrás hacerlo? El pensamiento positivo es una gran idea, pero lo que suele significar es tengo una pequeña capa de pensamiento positivo ocultando la gran masa de pensamiento negativo.» Esto es importante. El pensamiento positivo debe ser una verdadera y sincera actitud de vida; si no es profunda no produce los resultados esperados. Lo que se requiere es un verdadero cambio de conciencia.

 

   21. «Cuando piensas en las cosas conviertes la realidad en algo más concreto de lo que es y por eso no avanzamos. No avanzamos por la monotonía de la realidad, porque si la realidad es concreta entonces yo soy insignificante y no puedo cambiarla, pero si la realidad es mi posibilidad, la posibilidad de la propia conciencia entonces de inmediato surge la pregunta de cómo puedo cambiar la realidad, cómo puedo mejorarla, cómo puedo hacerla más alegre. Según la antigua forma de pensar yo no puedo cambiar nada porque no tengo ningún papel en la rea-lidad, ella ya está ahí y actúa según las leyes deterministas; yo, el que experimenta no tengo ningún rol. Según la nueva forma de verlo, sí. La experiencia real que tendré en mi conciencia es escogida por mí y por tanto yo creo mi realidad.» Esta explicación saca al individuo de la idea de que es un “barco a la deriva en el mar de la vida”, para colocarlo en la actitud de que puede llevar las riendas de su vida y mundo, conociendo y aplicando. Si la realidad no tuviera que ver con nosotros mismos en una amplia proporción, qué sentido tendría cualquier movi-miento que hiciéramos. En el fondo creo que todos sabemos que creamos nuestro mundo pero no siempre estamos dispuestos a asumir la responsabilidad que implica saberlo.

 

   22. «El mundo son posibles líneas de tiempo de la realidad, hasta que escogemos.» Por lo tanto el tiempo en sí mismo no existe, sólo es producto de nuestras elecciones.

 

   23. «El mundo está compuesto de muchos mundos unos dentro de otros: yo soy mis células, mis átomos, mi organismos, yo… En el nivel más profundo de la realidad somos literalmente Uno.» Nuevamente habla de los distintos planos de manifesta-ción, con la inclusión de la idea de que se interpenetran unos a otros, y por tanto, en algún nivel, todos deben formar parte de uno solo, Dios.

 

   24. «No soy suficientemente consciente para entender lo que significa Dios. Que soy uno con el Ser que me creó, con el gran Creador del Universo. ¿Cómo se eliminó eso de la religión? No fue difícil. Gran parte de los conocimientos religiosos y filosóficos son erróneos porque parten de un error: que Dios es un Ser distinto y separado de nosotros, al que debo venerar, dedicarme, mimar, complacer y del que espero obtener una recompensa al final de mi vida. La gente acepta las reglas sin problemas cuando se la amenaza con grandes frases sobre un castigo eterno. Dios no es así y una vez que empiezas a cuestionarte las imágenes en caricaturas tradicionales de Dios, la gente cree que eres agnóstico o ateo o un supresor del orden social. Dios tiene que ser más grande que la mayor de las debilidades humanas y también más que la grandeza de la destreza humana. Dios debe incluso traspasar nuestras mejores acciones al intentar imitar a la Naturaleza en su magnificencia absoluta. ¿Cómo puede una persona pecar contra una inteligencia tan grande? El colmo de la arrogancia es el colmo del control de los que crean a Dios a su imagen y semejanza.» Esta es la forma más cercana desde la ciencia de hablar de la Presencia Yo Soy, como presencia, es decir, como entidad que no solo crea y sostiene todo sino que también está en cada individuo. Esto no siempre coincide con algunas ideas religiosas. Sin embargo la idea final es incuestionable, es verdad ¿cómo un pequeño ser puede ir contra el Plan del Creador? es simple-mente ridículo y por cierto otra muestra de orgullo humano.

 

 

   25. «Puedo influir en el espacio, puedo influir en el futuro, soy responsable de todas estas cosas. Estoy conectado con todo, formamos parte de todo, no estoy solo.» No somos seres pasi-vos, aisla­dos. Podemos a través del cambio de nuestra conciencia construir el futuro que deseamos, y aunque no lo queramos de hecho estamos constantemente creándolo, para bien o para mal.

 

   26. «Saber que en el Universo estamos todos conectados en su nivel más básico, creo que es la mejor explicación para la espi-ritualidad.» Ese punto en el que todos estamos conectados es otra forma de decir Dios.

 

   27. «Todos estamos aquí para desarrollar el don de expresar intenciones y para aprender a ser creadores de verdad. Estamos aquí para ser creadores, para infiltrar en el espacio ideas y cons-truc­cio­nes de pensamiento, para hacer algo con esta vida.» Eso es cumplir el Plan Divino como los seres creadores que somos, hechos a imagen y semejanza del Creador.

 

   28. «Conocer el "yo cuántico", el lugar en el que puedes esco-ger de verdad, conocer la mente: cuando ese cambio de pers-pectiva tiene lugar decimos que esa persona ha sido ilumina-da.» Pare­ciese que hablase del momento de alcanzar la Concien-cia Crística.

 

   29. «La mecánica cuántica permite que el fenómeno intangible de la libertad se entrelace con la naturaleza humana.» La libertad como consecuencia del descubrimiento de la Verdad y de la aplicación de la misma. Estos conocimientos coloca al ser humano en la posición de que debe escoger, y más aún, de que debe aprender a escoger, o sea, desarrollar el discernimiento divino.

 

 

   30. «La conciencia es la base de todo ser.» Fantástico resu-men: lo que está en tu conciencia eso eres y eso te rodea.

 

   31. «Debemos luchar por los conocimientos sin que nuestras adicciones interfieran y si podemos hacerlo pondremos de mani-fiesto el conocimiento y la realidad y nuestros cuerpos lo expe-rimentarán de maneras nuevas, nuevos lugares de pensamiento más allá de nuestros sueños más sensacionales.» Cuando consi-gamos liberarnos de nuestros apegos, deseos y condiciona-mientos la conciencia divina en nosotros podrá ser expresada sin obstáculos y entonces las posibilidades se expandirán enormemente, hasta el punto en que realizaremos la mayor de ellas, la Ascensión.

 

   32. «Un día todos alcanzaremos el nivel de los Avatares, los Buddas y los Jesuses.» Por fin se contempla esta fantástica idea. Todos estamos evolucionando y alcanzaremos las grandes esta-turas que ya otros han alcanzado.

 

   33. «Bienvenido al Reino de los Cielos, sin juicio final, sin odio.» Es el Sendero Espiritual en contraposición con la vida religiosa (mal entendida). No es necesario temer, sólo hay que realizar la conciencia divina y el Reino de los Cielos será alcanzado aquí mismo, en nosotros.

 

(Comentado por Fela Galván)