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"Como Dios"

(Tom Shadyac, 2003)

 

SENTIDO GENERAL

 

   Bruce es una persona que piensa que la mayoría de sus males se deben a que Dios no le ayuda. Está todavía ignorante de las Leyes Divinas que existen para que haya armonía y orden en el Universo; no para dañarnos sino para beneficiarnos. Pero como ignora todo esto no se da cuenta de que el causante de todos sus males es él mismo, sus pensamientos y sentimientos, y por lo tanto del uso indebido de su libre albedrío que el mismo Dios respeta en todo.

 

    Dios decide darle una oportunidad, y le da la libertad de hacer uso de la energía divina para ver qué hace con ella y si así se puede liberar a sí mismo, de sus ataduras egoístas. Pero Bruce usa ese poder siempre para favorecerse a sí mismo, con una actitud soberbia y orgullosa; utiliza su entorno  para que juegue a su favor, incluso, fue tanto el egoísmo que llegó a utilizar esa energía divina en contra de su amada pareja, aquello que se supone que tanto quería; era tal la concentración en sí mismo que no podía darse cuenta de todos los efectos kármicos que estaba produciendo con toda aquella mala utilización del poder que se le dio para un fin determinado.

 

   La vida le hablaba por todas partes, pero era tal su ignorancia y orgullo que no aceptaba ese diálogo con ella, sólo lo que él pensaba y sentía era válido y así le fue, golpetazo tras golpetazo, y por medio del sufrimiento, la vida lo acorraló y lo puso frente a su Cristo Interno, su pareja, ante una demos-tración verdadera de Amor. Tras un efecto kármico por parte del protagonista le hizo ver que pensar en los demás, salir de sí mismo, era la única salida a todo aquel remolino. Al darse cuenta de ello, su conciencia, al ser iluminada con el entendimiento, pudo comprender esto, y moverse hacia la Luz, hacia lo correcto, hacia el Amor.

 

   Al fin, Bruce entiende que Dios no le había dado todo lo que pedía no por deseo de verle sufrir sino porque sabía que no era lo perfecto para él y para todas las otras personas involucradas.

 

   Es entonces cuando se da cuenta del verdadero papel de Dios, de su verdadera naturaleza, es decir, comienza a conocer las Leyes Divinas, la Fe, y se hace consciente de su propio egoís­mo, de lo ciego que había estado, incluso cuando miles de señales divinas venía en su ayuda, y del Amor tan grande con el que nos cuida nuestro Padre.

 

BANDA SONORA: (Pulsar play)

 Bruce Almighty

 End Credits

 John Debney

 


 

SIGNIFICADO DE LOS PERSONAJES

 

                Personaje:    Significado:
   BRUCE  Discípulo espiritual
   GRACE  Cristo Interno
   DIOS  Presencia Yo Soy
   POBRE  Mensajero Divino
   HERMANA DE GRACE   Consejera. Franqueza
   JACK  Mundo Convencional
   SUSAN

 Lujuria, engaño. Personalidad 

   PERRO

 Oportunidad de servicio

 

BRUCE: Representa al discípulo aunque en su parte más huma-na, la personalidad. Es egoísta, impulsivo y descontrolado. Sólo vive para sí mismo, su mundo sólo es él, y está tan preocu-pado por sí mismo que no se da cuenta del amor que le ofrecen. Curiosa­mente tiene la figura de Dios muy latente en su vida, aunque debido a su ignorancia y egocentrismo es sólo para considerarlo el causante de sus desgracias: “¡Señor, debes odiarme mucho!”, piensa. Trabaja en la calle haciendo reportajes mediocres con los que no se encuentra para nada satisfecho, pues él aspira “lógica­mente” a más. Anhela egoístamente un puesto de presentador en directo, que supondría más dinero y mejor posición social.


GRACE: Es la novia de Bruce y repre-senta al Cristo Interno. Su nombre en inglés significa “Gracia” o “Divina”. Ella es el polo opuesto a Bruce, de hecho su sangre es AB positiva, una sangre muy rara, difícil de encontrar, como lo es encontrar a gente positiva en el mundo de las apariencias (aunque cada vez hayan más). Grace es amante de los niños, sensible y bella, y ama verdade-ramente a Bruce. Ella piensa que la humilde labor que hace Bruce en la calle está bien ya que “no es malo hacer reír a la gente”. Observamos que ella es donante y dice “necesitan mi sangre”, pues todos necesitamos la mediación del Cristo para desenvolvernos. Ella trabaja en una guardería que curiosamente se llama “pequeños prodigios”; es instructora de niños como nuestro Cristo Interno es instructor de nosotros, niños espirituales. Ella le va pasando a los niños, es decir a los puros de corazón, un bote de cristal para que depositen sus deseos, ya que es a través de ella (el Cristo Interno) que son realizados, siempre que éstos sean constructivos y en armonía para todos.

 

   Grace vive con Bruce, aunque éste no lo valora. Ella, como el Cristo Interno, le ama profundamente y trata de enseñarle a ser feliz con los pequeños detalles, como organizar el álbum fotográ­fico recordando los momentos buenos de su vida. Siempre está con él, tratando de confortarlo en los momentos malos. Grace intercede por él a Dios: continuamente está orando por él, para que abra sus ojos a la verdad y encuentre la felicidad sin tanto sufrimiento.


DIOS: Se trata de un perso-naje que simboliza a la Pre-sencia Yo Soy, que actúa a través de todo y de todos, representando muchos pa-peles: el conserje, porque Dios nos da la bienvenida y nos muestra el camino a seguir; el electricista, por-que mantiene la vida y la ilumina, y el jefe de una empresa llamada “El Omni-pre­sente”, porque Dios go-bierna el mundo, todos sus elementos y situaciones.

 

POBRE: Se trata de un mendigo que en varios momentos claves de la película aparece siempre con un cartel indican-do una sentencia a propósito de lo que en ese momento necesita saber o tener en cuenta Bruce; es el Mensajero de Dios, como queda representado al final de la película cuando su rostro se trans-forma en el de Dios. Personifica al Maestro Ascendido que siempre apare-ce para indicarnos lo que debemos hacer correctamente. También puede simbolizar a la Vida que siempre nos presenta la alternativa de lo correcto y de la que la mayoría de las veces hacemos caso omiso.


HERMANA DE GRACE: Simboliza la franqueza y también desempeña el papel de consejero.


JACK: Es su jefe en la cadena televisiva y representa el mundo convencional.

SUSAN: Se trata de una de sus compañeras presentadoras en la cadena. Ella simboliza la lujuria y el engaño, pues es quien trata de conquistar a Bruce cuando éste está obteniendo todo el éxito que buscaba. También es la res-ponsable de que Grace se aparte momentánea-mente de Bruce.

 

PERRO: Simboliza las dificultades en el Sendero y las oportunidades de servicio hacia los que se hallan en un nivel inferior de evolución.

 

 

EPISODIOS DESTACADOS

 

   Bruce y Grace viven juntos en un apartamento numera-do con el 304, que reducido se convierte en el maravillo-so número 7. Bruce lleva a Grace al colegio donde ella trabaja y allí hay una campa-ña de donación de sangre (vehículo de la Presencia Yo Soy). Ella invita a Bruce a donar. Él es AB negativo mientras que Grace es AB positivo. Simbólicamente, el Cristo Interno (positivo) invita a la personalidad (negativo) a unirse a ella a través de la Presencia Yo Soy.

   Bruce piensa que nunca tiene suerte y que todo está en su contra, todo le incordia, hasta su perro, y por Ley de Vibración y de Menta-lismo todo lo que le ocurre parece demostrarlo; hasta el tráfico, por culpa del cual llega tarde al trabajo, donde todos se ríen de él. Momentos después de llegar le reprocha al jefe por no darle una oportunidad que sí obtiene su compañero Evan, al que el jefe trata despectiva­mente, al tiempo que le dice que él no puede serlo. De esta forma la Vida le está avisando de que su deseo no es el más adecuado para él. No obstante se le ofre­ce la oportunidad de hacer “un directo” desde las cataratas, pero al ver que el puesto al que él aspiraba es dado a Evan, con el orgullo herido, estalla de ira, logrando finalmente que lo despidan del trabajo.

 

 

   Ya en la calle le aparece la oportunidad de hacer algo por alguien: un pobre al que molestan unos muchachos. Aunque Bru­ce aprovecha la ocasión de ofrecer ayuda, no sale lo bien que debiera y los jóvenes le dan una paliza. Al poco ve al pobre en la calle con un cartel que dice “la vida es justa”, que le indica que nada es injusto ya que todo funciona por la Ley de Causa y Efecto y cada cual tiene lo que merece. También había sido avisado cuando el mismo pobre le decía en un cartel “¿Estas ciego?”, advirtiéndole con esto que estaba en la oscuridad y equivocaba la meta.

 

   Nuevamente Bruce culpa a Dios de todo y piensa que le ignora por completo. No obstante empieza a pedir una señal, apareciéndole en primer lugar la de precaución (en forma de señal de tráfico) y luego todo un camión lleno de señales de precaución y de “stop”, que él no es capaz de ver debido a su ignorancia y al profundo estado negativo en el que se había sumido. Pero sigue pidiendo (decretando) “Señor, necesito un milagro, intercede en mi vida”; y como toda llamada obtiene su respuesta ésta le llega, adaptándose a los tiempos modernos, a través del “busca”, y procedía del número 7762323. Curio-samente, sumando 6+2+3+2+3=16, y sumando 1+6=7, con lo que el primer número queda reducido a 777, es decir, el número de encarnaciones que debemos realizar para llegar a la perfec-ción.

    Así vemos que cuando el estudiante está prepa-rado aparece el Maestro y Dios se pone en con-tacto con él con los me-dios que conoce: telé-fono, señales de tráfico, busca, aunque Bruce no los capta, siempre espe-rando una “señal supe-rior”, perdiendo de esta manera muchas oportunidades de contacto consciente con Dios. La vida siempre nos habla pero nosotros no hacemos caso; pedimos y pedimos, pero no estamos atentos a las señales divinas que nos indican la solución a nuestros problemas. Esto demuestra que a Dios lo podemos contactar en la vida cotidiana más que el “más allá”. Por fin Bruce se da cuenta de los avisos divinos cuando tira su “busca” a la calle, donde es destrozado por un coche pero milagro-samente sigue funcionando. Cuando la Divinidad se quiere comunicar con nosotros no hay manera de impedirlo.

 

   Después de esto, empujado por el aparente milagro, coge el mensaje que lo cita en un lugar (una empresa) llamado “El Omnipresente”, donde se encuentra con un personaje curioso que desempeña la labor de conserje y que le pide que lo ayude a limpiar. Pero Bruce rechaza el ofrecimiento porque tiene una cita (es tan orgulloso que no cree que la misma pueda ser él). El conserje le profetisa que volvería el día siete a las siete. Bruce le pregunta seguidamente donde estaban los directivos y creativos de la empresa, que causalmente se encontraban en la planta siete, que simboliza el Plano Monádico, donde habita nuestra Presencia Yo Soy.

 

   Para subir pregunta por el ascensor, a lo que el conserje le responde que “no funciona” y que hay que subir a pie, es decir el Sendero de Ascensión debe ser realizado por nuestros propios medios, de forma sencilla y no por medios más técnicos o complicados.

 

   Cuando llega se encuentra con un lugar totalmente blanco, representando la pu-reza, donde está un elec-tricista reparando una luz (Dios ilumina al hom­bre) que se manifiesta desde arriba, a través de una trampilla, la cual, según él, era demasiado fuerte para la mayoría de las perso­nas, que prefieren estar en la oscuridad (usando su libre albe­drío) para esconder­se de Él. Con esto, ex­pli­ca que mucha gen­te prefiere permanecer en la igno­rancia porque es muy con­ve­niente para eludir sus respon­sabili­dades esperando que otros hagan las cosas (por ejemplo Dios). Final­mente el electricis­ta, que es la misma per­sona que el conserje, se presenta también como el “jefe”, saliendo de den­tro del ropaje de elec­tri­cista, significando que Dios está dentro de ca­da ser y actúa a través de todos.

 

   Su primera presentación es diciendo “Yo soy Él”, es decir la Presencia Yo Soy, revelándose como Dios. Le dice que conoce todo de él y le muestra un archivo, el registro akásico o Libro de la Vida, donde se guardan todos los actos que hemos ejecutado a lo largo de la misma. 

 

   Bruce es escéptico y no le cree, así que Dios le convence con un pequeño truco (hace que su mano tenga siete dedos). Enton­ces Bruce le critica diciéndole que no hace bien su trabajo. Elige así, por ignorancia, aprender a través de la forma más difícil, el sufri­miento.

   Así que Dios le ofrece su trabajo, recordándonos el prover­bio indio que dice “antes de hablar mal de tu enemigo camina dos kilómetros con sus mocasines”. Para ello, Dios le da todos “Sus Poderes”, sujeto a dos reglas: no debe decirlo a nadie ni alterar el libre albedrío de los demás.

 

   De esta manera, Dios insta a la personalidad a que sea la Presencia la que actúe. Este es el desafío que se presenta a todo chela consciente, Ser Dios en acción, o sea, permitir a Dios trabajar a través de nuestros vehículos. Sería la respuesta a la pregunta del Amado Maestro Koot Hoomi: “¿Harán algo por mí? Cada mañana contemplen la Naturaleza de vuestra Presencia, el Sentimiento de vuestra Presencia, la Maestría de vuestra Presencia”.

 

   Cuando sale del lugar con el “poder”, lo pri-mero que hace es ven-garse de los chicos que le habían dado la paliza, disfrutando con ello, y comienza a llenarse de orgullo, empleando el “poder” para arreglar su propia vida sin tener en cuenta los daños que va causando a los demás, dedicán­dose al principio a hacer simples trucos de magia en vez de verda­deros milagros.

 

   Dios le había dado una señal al presentársele como un simple conserje limpiando el piso (otra señal que no entiende ni ve), a través de la cual le estaba indicando que en su nuevo “trabajo” como dios, debía mantenerse humilde y puro de corazón. Pero en lugar de ello, Bruce, al descubrirse con tanto poder, se dedica a satisfacer sus propios deseos y ambiciones, hasta el punto de ignorar las consecuencias negativas que para otros acarrea. Es una magnífica explicación de por qué los poderes no son otorgados a los seres humanos antes de que estén preparados con el único deseo de servir amorosa e inteligentemente.

 

   De esta manera Bruce empieza a provocar desastres y el caos, como cuando atrae la luna haciendo alusión a ¡Que bello es vivir!, película con gran contenido metafísico donde el protagonista tenía el deseo de atrapar con un lazo a la luna para ofrecérsela a su amada. 

 

   Bruce también va pro­vo­cando el distanciamiento de Grace, que se confirma cuando, después de mani­pular a los demás se hace con el puesto de presenta­dor y la cita para decírselo. Ella se siente herida ya que esperaba que Bruce le pidie­se el matrimonio, es decir, la unión conciente con el Cristo Interno, en pos del cumpli­mien­to de su Plan Divino.

 

   Durante esta reunión, Bruce comienza a escuchar voces que le perturban y que no son otra cosa que las oraciones de la gente, llegando a convertirse en algo insoportable.

 

 

   Dios, la Presencia Yo Soy, se le aparece de nuevo, esta vez en el Monte Everest, que simboliza la Conciencia Superior, y le dice que debe escuchar esas voces y atenderlas pues ya estaba bien de hacer caso sólo a sus apetencias y que tenía que empezar a hacer algo por los demás, de lo contrario las peticiones se le van a ir acumulando. Dios le pregunta si había hecho algo por los demás después de casi una semana con los “poderes”, a lo que Bruce le responde que estaba arreglando unos asuntillos pero que sí que iba a ser algo por la gente, con lo que realmente lo que responde es que sólo se había ayudado a sí mismo.

 

   Por propia comodidad y tratándolos de quejicas, decide entonces decirles a todos que sí para acallar rápidamente las voces. Pero esto sólo aporta más caos. Dándose cuenta del caos que ha montado al contestar que sí a todos, y aclamando a Dios, a la Presencia, Ésta se le vuelve a aparecer y le dice que las gentes en realidad no saben lo que piden ni lo que quieren, sólo quieren satisfacer deseos banales, y que aún siendo en oración no hay por qué concedérselos, sino sólo aquello que sea para su Bien. Es decir, que las personas cuando no conocen la Verdad, viven en una niebla oscura que no les deja ver ni pensar, y sólo ven sus sentimientos de necesidad; que el verdadero milagro es, por ejemplo, cuando una madre que trabaja hasta tarde encuentra tiempo libre para cuidar y dar amor a sus hijos. Dios también le dice que no pretendía que hiciera gran­des milagros, sino que hiciera milagros empezando por ayudar a la gente que tiene más cerca, la de su barrio.

 

   Pero Bruce, que ahora es llamado el señor exclusiva, lleno de orgullo y en posesión de tanto poder, empieza a sentirse un ídolo. En una fiesta en su honor aparece apoyado en un becerro de oro, símbolo de los ídolos falsos, el poder, la ambición, el dinero, la fama. Entonces es tentado por Susan, su compañera de trabajo. Ella va vestida de negro y maquillada en tonos oscuros; además habla muy explícitamente acerca de sus ambiciones. Es la fuerza siniestra. Grace, lo sorprende besándola y le abandona, ya que ella no se sentía atraída por lo que sí seduce ahora a Bruce; aunque irónicamente le pide un yate y dos sacos de oro para demostrarle que lo material no era su meta. Tal abandono es también simbólico, pues el Cristo Interno nunca nos abandona; se aparta un poco para no ser cómplice de los deseos y pasiones humanas, pero permanece siempre amándonos e intercediendo por nosotros.

 

   Bruce, dominado por el orgullo, se siente mal y le dice que no la necesita, pero se da cuenta de que no puede estar sin ella, ya que sin el mediador (el Cristo Interno) perderíamos el contacto con la Divinidad. 

 

   Bruce le pregunta a Dios cómo hacer para que ella lo quiera sin interferir en su voluntad, a lo que le responde: “Si hayas la respuesta de eso, ¡avísame!”; ya que ni la Divinidad fuerza el libre albedrío. No obstante Bruce in-tenta forzarla con sus “pode-res”, pero no obtiene resultado, ya que es sólo la fuerza del Amor lo que hace la Unión.

 

   Cuando va a comenzar su trabajo como presentador infor-ma­tivo, que era su “alto ideal” por fin logrado, todo empieza a fallar ya que el puesto ha sido ganado indebidamente y no en armonía para todos. Le comunican que la ciudad se ha vuelto loca, tomando repentinamente la decisión de irse y comprobarlo; dándose cuenta en ese momento de que él era el causante de todo.

 

   Sumido en la desesperación aparece de nuevo en el salón donde se encontraba Dios. Causalmente es el día siete a las siete, tal y como se lo había predicho. Allí Dios le dice que por mucho que se ensucie una cosa siempre puede limpiarla de arriba abajo; simbolizando a la Llama Violeta que puede usarse para limpiar nuestro karma, y siempre de arriba (Planos Superiores) hacia abajo (el mundo de la forma). Así que Bruce, mientras limpia con Dios la planta baja del edificio, va purificando su mundo inferior y termina sintiéndose muy contento.

 

   Dios también le revela que las personas tienen el poder y le insta “Sé tu el milagro”. También le dice “Miráis al cielo y no hacéis nada”; o sea que es uno mismo el que tiene que realizar el esfuerzo y no esperar la solución de manos de otro, abando-nando el egoísmo y la pereza. Así, Bruce sintió y vivió que ser Dios no es tan fácil ya que para ello tendría que ser Divino.

 

   Al salir del edificio (“El Omnipresente”), que puede simbolizar al ser humano, sucio y “cutre” por fuera, pero puro y perfecto por dentro (el Espíritu), encuentra de nuevo al pobre con otra señal que dice “todos para todos”, demostrando esto la unidad de la que todos formamos parte. 

 

 

   Después de esto, Bruce cambia y empieza a salir de sí mismo, ayudando a los demás. Renuncia al puesto de presentador devolviéndoselo a su dueño legítimo; enseña al perro con amor y paciencia; y comienza a cumplir la Voluntad Divina, como lo simboliza el cartel “lo que Él diga”, como réplica al que había sido presentado por el Maestro “Dios, sé dulce como la miel”.

 

   Seguidamente intenta recuperar a Grace, quien aparente­mente lo había abandonado. Pero pudo ver que realmente no era así pues ella seguía amándolo y rezando por él, pidiendo a Dios que ayudara a Bruce a encontrarse a sí mismo, o sea, a su verdadera naturaleza, la Divina. Al observar la escena, él se desmorona; entonces se arrodilla y hace un acto de rendición a la Voluntad de Dios diciendo “Dios, me someto a Tu Voluntad”. Metafísicamente “pone en acción la llave de oro”, es decir, deja que sea Dios quien actúe a través de él.

 

   Acto seguido es atropellado y aparece en “el cielo”, donde todo es blanco y puro, o sea, el Reino Maestro Ascendido. Aquí Dios, la Presencia Yo Soy, le revela toda la Verdad, le dice “Tú tienes una Chispa Divina. Tienes el don de nutrir al mundo con la alegría”. O sea, le revela su Plan Divino. También le hace enten­der que lo que él quiere lo tiene que conseguir él mismo que tiene la chispa Divina dentro de sí: él mismo, uno sólo, todo en todo, un solo Ser, una sola cosa.

   Entonces Bruce puede llegar a ver el alcance del verdadero Amor de Grace después de mirarla a través de los ojos de Dios, Quien le pregunta “¿Quieres volver con ella?” y Bruce responde con la exactitud de lo apren-dido, claro y sin egoísmos, dando sin esperar nada ante el amor, liberándose del mayor apego que tenía; así pide para ella el Amor que realmente se merece, aunque ello signifique que no esté a su lado. De esta manera pidiendo lo mejor para Grace estaba haciéndolo realmente por sí mismo pero a través de los ojos de Dios. Así supera su “prueba de Fuego”, porque es solo cuando comprende que el Amor es lo más importante y cuando se desea más la felicidad de la amada que la propia que la recupera. Con ello comienza a comprender y a amar, e incluso una buena porción de su egoísmo es eliminada. Así que después de adquirir el Puro Ideal y de manifestar su deseo de hacer la Voluntad Divina, recibe otra oportunidad para rehacer todo lo mal hecho, volviendo a la vida junto a Grace.

 

   Finalmente pone a Grace primero en todo, soluciona todos los enredos que había causado en la cadena y recupera su antiguo empleo, en la calle, con la gente, porque se da cuenta de que su felicidad profesional se encuentra donde estaba al principio, pero haciendo las cosas bien, con el corazón, con Amor Divino. Bruce presenta a Grace como la mujer exclusiva, porque el Cristo Interno es único para cada persona; y empieza a compartir la obra del Cristo (ejemplificado al hacerse donante), ya no piensa tanto en sí mismo sino en ayudar y hacer felices a los demás; y terminan diciendo “El milagro somos todos”.

 

  El mendigo aparece con un último cartel: “Hasta otro Armagedón”, o sea, se acabó la ilusión (Maya). ¡Bienvenido, Reino Divino!

 

 

ENSEÑANZAS ESPIRITUALES

 

- Toda la historia de la película está proyectada hacia la liberación de Bruce, el estudiante espiritual. Dios está solamente llevándonos hacia sí mismo, porque eso es lo que somos, una parte de Dios.

 

- Todos y cada uno de nosotros somos Creadores, pero los poderes no los poseemos al cien por cien pues al ser humanos tenemos imperfección y son esas imperfecciones las que nos impiden usarlos pues podríamos realizar catástrofes. Esos poderes Divinos se tienen cuando se ha llegado a un estado de conocimiento y discernimiento tal que casi podíamos decir que estamos ascendidos, que estamos en unión con nuestra Pre-sencia, la cual aceptamos en su totalidad formando un todo. El Cristo Interno es el que, en este planeta, nos hace estar despiertos, es el que nos indica lo que hacemos bien y lo que no, a pesar de que podamos enfadarnos con él o no le hagamos caso.

 

- Los grandes “milagros” son los que hacemos día a día, empezando por las cosas pequeñas, practicando lo que sería el yoga de la acción, no mirando hacia arriba sin hacer nada, sino dando la mano al que la necesita (si es que realmente la necesita), empleando el discernimiento y no concediendo a todos sus deseos.

 

- La enseñanza está en todas partes; cuando quieres aprender ves a Dios en el mendigo, en la que vende cupones, en los compañeros del trabajo, en los animales y hasta en las cosas. Sólo tienes que tener ojos para ver y manos para sembrar. Allí donde falte amor, sembrar semillas que germinen y hagan un mundo mejor.

 

- En definitiva la película enseña que todo estudiante espiritual debe utilizar la Enseñanza, todos los conocimientos adquiridos, no para un aprovechamiento propio, sino para ayudar a los demás a salir de la ignorancia; que todo poder consciente utilizado egoístamente produce efectos kármicos muy desagra-dables para el que los utiliza; que el estudiante espiritual tiene, en el trato consciente con su Sendero, mayor responsabilidad con la Vida y que hay que conducir en las autopistas del Bien.

 

- Sería maravilloso conseguir estar en armonía con nuestro Cristo Interno pues Él es quien nos ayuda a conectar con la Mágica Presencia.

 

- Es muy interesante que una película como ésta esté en las carteleras, pues aparte de ser muy divertida, llevará a mucha gente un mensaje muy profundo entre risas y carcajadas. Quien esté preparado entenderá que Dios siempre está con nosotros, que nos Ama mucho y que nunca sería capaz de castigar a sus hijos de ninguna manera, sino que lo que ocurre es siempre por una causa. Ojalá sea un gancho para que muchos empiecen a investigar...

 

(Comentado por el Grupo Metafísico de las Islas Canarias)